La decisión de Nahuel
Nahuel tenía diez años y vivía con su abuela Rosario en un pueblo pequeño cerca de Temuco. Todos los días, al salir de la escuela, pasaba por la feria del pueblo para ayudar a su abuela a vender verduras.
Un martes, mientras acomodaba los tomates, encontró una billetera café con cincuenta mil pesos adentro. Nahuel miró a su alrededor, pero no vio a nadie buscándola. Por un momento pensó en guardarla, porque con ese dinero podría comprar los zapatillas que tanto quería.
Sin embargo, algo le apretó el pecho. Recordó las palabras de su abuela: "Lo que no es tuyo, nunca te hará feliz." Entonces, sin pensarlo más, fue a la caseta de Carabineros que estaba al final de la feria y entregó la billetera.
Esa noche, mientras tomaba once con su abuela, Nahuel se sentía liviano por dentro. No tenía las zapatillas, pero sí tenía algo que no se podía comprar.